viernes, 1 de noviembre de 2013

La Divina Providencia

 
 

2 comentarios:

  1. El abandono a la Divina Providencia, leemos en el Evangelio de San Mateo, 6, 25-34. Y lo que dice Cristo Jesús en esta hermosa enseñanza, siempre se ha hecho realidad en todos los santos y santas. El Señor cuida de todas las especies de animales, pero mucho más a nosotros que somos imagen y semejanza suyas, y más aún, hijos e hijas del Altísimo.

    Día tras día; noches tras noches, nuestro amado Padre Dios siempre está a nuestro lado, cuando no colocamos obstáculos ante Él, la Santísima Virgen María, nos cuida con verdadera ternura, porque nos ama de verdad, es la Llena de Gracia, y quiere que seamos felices.

    ¿Qué sería sin la vida de la oración, y los sacramentos? Seríamos cadáveres, pues la oración debe estar unida a los sacramentos, en especial a la Sagrada Eucaristía, la misa diaria, y cuando necesitamos ordenar nuestro espíritu, nuestra vida, el tesoro del sacramento de la confesión, la penitencia, tan necesaria para nosotros, pero sobre todo, huír de todo lo que apeste a pecado, ya que es un sendero de muerte, y nosotros hemos sido creado para la Vida eterna.

    Gracias Dios mío, por la Santísima Virgen María, la Inmaculada Concepción.
    Gracias Madre Santísima de Dios, Madre de Misericordia, ruega por nosotros, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

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    1. ¡Estupendo post, José Luís, muchísimas gracias!

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